· 

El espíritu indomable de la mujer de La India

Naty Sánchez Ortega


Homenaje a todas las mujeres de La India que luchan por sus derechos y contra toda forma de abuso e injusticia.


   Seguro que a vosotras, como a mí, os fascina la mujer de La India. Aunque las dificultades a las que se enfrenta en la actualidad son tremendas, no hay nada que pueda vencer el penetrante hechizo de su ancestral sabiduría interior. La mujer india ha recorrido los océanos de su historia arropada por su belleza interior y su voluntad espiritual. Con ellas construye todavía hoy su fortaleza femenina y, poco a poco, se levanta orgullosa sobre las lacras de un presente aterrador y liberador al mismo tiempo.

La India; mujer hindú; ser mujer ayer y hoy;

   En la actualidad, la mujer de La India está expuesta a incontables agravios. A pesar de que las leyes apoyan y enfatizan la igualdad de género, hay muchas costumbres arraigadas que suponen un auténtico yugo para gran parte de ellas. Entre las más ominosas se encuentra el matrimonio infantil y la terrible situación que experimenta un grupo concreto llamadas devadasis. A ambos casos me gustaría dedicar un post en el futuro. 

mujer india; matrimonio; trabajo mal remunerado; viudas;

Los matrimonios concertados siguen vigentes. Las bodas pactadas no son una tradición exclusiva de La India, ni se inventó allí; no hace tanto que se realizaban en Europa, así como en otras partes del mundo. Lo peor no es casarse con un desconocido -que tampoco tiene opción de elegir-, sino quedarse viudas. Las que no tienen un trabajo durante su matrimonio al enviudar pueden quedar a merced de la familia de su marido. Muchas ONGs apoyan a estos colectivos desprotegidos con diversas medidas, pero haciendo mucho énfasis en la educación y la formación profesional. Por otra parte está el problema del acceso a la educación superior, que a su vez abriría las puertas a empleos de mayor nivel. 


   Otro elemento que juega en contra de la mujer india es la cuestión de la dote, quizás es el más grave. Los padres de la novia deben ofrecer una dote económica a la familia del novio, una práctica abolida por la ley, pero mantenida por la costumbre. Las implicaciones económicas de esta tradición han perjudicado mucho la vida de las niñas, así como el trato y la educación que reciben. En los casos más trágicos, las madres abortan al descubrir el sexo de su bebé; tanto es así que la ley prohibió revelar el género del feto antes de su nacimiento, pero por desgracia las leyes se ignoran y conducen la práctica de barbaridades innombrables. 

   Mientras estas lacras subsisten, otras mujeres indias son el vivo ejemplo de los logros colectivos. Muchas son profesionales cualificadas e independientes que lideran importantes proyectos económicos, artísticos o científicos. También hay un grupo notable abriendo brecha en puestos políticos. No olvidemos que La India ha tenido ya una Primera Ministra mujer, Indira Gandhi, cuando en España ninguna mujer ha alcanzado la presidencia. Y es que La India es un país de contrastes y contradicciones. 


En la actualidad, la mujer de La India está expuesta a incontables agravios. A pesar de que las leyes apoyan y enfatizan la igualdad de género, hay muchas costumbres arraigadas que suponen un auténtico yugo para gran parte de ellas



mujer india; vida laboral; empresaria; La India;

   Otras muchas mujeres de este país, más desconocidas, actúan desde muchos ámbitos para modernizarse con respecto a Occidente sin perder sus propias tradiciones, que intentan renovar y adaptar al tiempo nuevo. También son numerosas las activistas que intentan cambiar la situación femenina a través la educación, la acción social, la protesta y la movilización.

mujer; India; ser mujer ayer y hoy;
Los problemas de la mujer en La India son enormes, pero son muchas las que están luchando con coraje por cambiar la situación.

   Sé que a veces las mujeres indias nos parecen prisioneras de muchas contradicciones, pues millones de ellas viven en guerra perpetua con la pobreza, la ignorancia y el azote de la violencia de género; sin embargo, pienso que la mujer hindú es mucho más que sus dificultades modernas. Creo que el feminismo más efectivo es el que no ve a la mujer sólo como víctima, sino que la observa en todo su poder y le recuerda el gran potencial que duerme en su interior, mientras contribuimos a desarrollar planes de ayuda en todos los ámbitos.



   Dejadme que os cuente algo sobre sus ancestros, tratando de no observar con la crítica mirada de la lucha social, sino desde el corazón humano que se asombra ante lo excepcional y lo grandioso. El Ramayana y el Mahabharata son los textos épicos de La India; equivalen a lo que La Ilíada y La Odisea han representado para nuestra cultura. Las heroínas que emergen en sus versos han sido arquetipos omnipresentes de su mundo mental, como hijas, esposas, madres, educadoras, sacerdotisas y guerreras. Entre las reinas del Mahabharata que muestran una voluntad excepcional se encuentra Gandhari. Ella fue la esposa del príncipe ciego Dhritarashtra, a pesar de que su padre y su hermano se oponían a este matrimonio, debido a que no podía heredar el trono por dicha ceguera. Sin embargo, Gandhari aceptó la propuesta y además realizó un acto extraordinario: para no colocar a su marido en una situación de inferioridad, se puso una venda en los ojos y juró no quitársela nunca. Ella consideró que, de esa manera, ambos serían iguales. El sabio Vyasa, sorprendido ante su fuerza de voluntad, le otorgó el don de concebir un centenar de hijos, a los que dio a luz en un solo parto: cien niños y una niña. 

   Con sus años de sacrificio, Gandhari acumuló mucho poder espiritual; tanto, que la única vez que se quitó la venda para ver a su primogénito, con una sola mirada logró que toda la piel del joven guerrero se volviera más fuerte que el hierro. Aunque Gandhari es la madre del "malo" de la historia, ella siempre es tratada con gran respeto y admiración por los personajes de ambos bandos. La mayoría de occidentales destacan de esta historia el hecho de que la reina se vende los ojos para no ver la realidad, aludiendo a las mujeres que ayudan a que las injusticias de género se perpetúen; y es cierto, hay mujeres en este país que contribuyen, ellas mismas, a sostener el desequilibrio. También se podría relacionar con el hecho de que tenga cien varones y una sola hija.


   Sin embargo, no nos fijemos sólo en este aspecto; concentrémonos también en el gran poder de voluntad que demuestra Gandhari, una persona capaz de realizar la proeza de renunciar a uno de los sentidos más valiosos... y descubriremos un arma de doble filo, pues hace falta un alto nivel de autodominio para lograrlo. Yo creo que esa misma fuerza espiritual sigue activa en la mujer india moderna y es a ella a la que vale la pena apelar. Aunque su aspecto llegue a parecer frágil y delicado, su espíritu es inquebrantable.


Hay mucho trabajo por hacer, pero no debemos dejar de admirar el valor de estas mujeres


    He comenzado este artículo aludiendo a su belleza interior y su fortaleza espiritual. Al utilizar la palabra "belleza", no quiero que penséis en el aspecto físico, si bien se ha dicho que son las mujeres más bellas del mundo. En realidad me refiero a otro significado de lo bello, más profundo. La mujer hindú conoce, como pocas mujeres en la Tierra, el inmenso poder de la energía femenina, la energía shakti. Es el legado de sus diosas, entre las que quiero destacar a Parvati, Durga y Kali... La energía shakti es capaz de mostrarse, en ocasiones, dulce y maternal; en otras, aterradora y fulminante. Por toda La India se siente su presencia ignota y salvaje, amable y seductora, destructiva y creadora. Cada mujer es portadora de esta energía, sea de La India o no. Y yo me pregunto, ahora que nosotras les hemos llevado nuestro proyecto de libertad occidental, ¿tendremos el valor de permitir que ellas nos enseñen a cambio la magia y la fuerza del misterio femenino?

   Busquemos inspiración en sus diosas. Parvati (izquierda) es la esposa de Shiva; dulce y bella, evoca toda la energía de la vida y la fecundidad. Sin embargo, cuando el mundo se vio amenazado por Mahisasura, un demonio al que ninguno de los dioses podía vencer, ellos unieron sus energías y armas en una sola diosa: Durga (centro). Ella tomó un tigre como cabalgadura y se enfrentó a este ser que representaba el caos, la injusticia, el abuso de poder, la mentira y toda forma de maldad. Es por tanto la que restablece el equilibrio cuando la humanidad pierde el sentido del bien y del mal y comete todo tipo de atrocidades. ¿No os resulta interesante que esta energía restauradora sea femenina? No hay debilidad ni sumisión en esta diosa, y mucho menos en su aspecto más furioso: Kali, la forma colérica que emerge de ella cuando la batalla se vuelve feroz (derecha). 

   Yo percibo en ellas esa energía de la diosa Durga enfrentando los terribles demonios de la ignorancia en busca de un orden renovado y en consonancia con el Dharma, es decir, con la justicia y con la verdad espiritual, una verdad que de ningún modo acepta la violencia hacia la mujer. Hay un momento en el Mahabharata donde Krishna explica que una de las causas de la gran guerra fue la humillación de Draupadi, la esposa de los pandavas. El avatar de Vishnú proclama entonces que una sociedad en la que se puede agredir a las mujeres sin que nadie se levante en su defensa está condenada a la extinción. Por eso hay que honrar a todos aquellos hombres y mujeres que, con más o menos protagonismo, ayudan a Durga en su lucha contra el demonio y conquistan, día a día, una India libre y digna para todas y todos. No olvidemos nunca que el hombre no es el enemigo; la ignorancia es el enemigo.

¡Hasta el próximo post!

Escribir comentario

Comentarios: 1
  • #1

    Maribel (lunes, 07 enero 2019 13:16)

    Las mujeres de la India Actual, en una de las sociedades que mas padece tremendas injusticias de género y vejaciones increíbles , a pesar de eso o quizás por eso, demuestran un poder espiritual que les hace resistir y luchar de una manera admirable, ellas llevan en su corazón colectivo las bellas historias de la religión hinduista verdadera, donde estaba claro que la manifestación de lo Divino tenia siempre dos vertientes la masculina y la femenina. Ellas siguen sintiendo la Diosa que habita en ellas y no serán doblegadas, pero por supuesto necesitan mucha ayuda internacional para acabar con la lacra, que como bien dices , no era propia de su civilización inicial, sino de la mala transculturacion.